Ese paro provocó una fuerte caída en el ingreso de vacunos al mercado de Hacienda de Liniers, y se estima que la semana que viene podría suceder lo mismo.La caída en la oferta afecta en primer lugar a las carnicerías ya que por lo general no tienen posibilidad de almacenamiento, a diferencia de los grandes mercados.
Los trabajadores del SENASA vienen reclamando un reescalafonamiento del personal y aumento inmediato de los salarios.
En tanto, las entidades más representativas del agro instaron al Gobierno y a los empleados del SENASA a alcanzar un acuerdo que evite una nueva medida de fuerza en ese organismo ya que, según advirtieron, por cada día de paro se retrasan compromisos comerciales por 50 millones de dólares con el exterior.