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La Justicia Federal investiga una denuncia por "abuso de autoridad y discriminación" contra la Prefectura Naval Argentina. De acuerdo con la presentación realizada por los abogados Darío Liurgo y Luis Andreani, a los aspirantes a ingresar a esa fuerza de seguridad se les exige "niveles mínimos de estatura física y edad" y declarar sus "datos de nacionalidad, religión, actividad política y sindical".Apenas trascendió la denuncia, el Ministerio del Interior negó que alguna de las fuerzas bajo su órbita solicite tal información a los aspirantes o que practique algún tipo de discriminación. El director de la Prefectura, Carlos Edgardo Fernández, directamente rechazó todos los cargos.Liurgo y Andreani ya llevaron adelante otra causa por discriminación contra una fuerza de seguridad: este año representaron a la abogada que no pudo ingresar a la Gendarmería por su baja estatura.La nueva denuncia quedó radicada ante el juez federal Guillermo Montenegro. De acuerdo con el escrito, al que Clarín tuvo acceso, "la Prefectura exige como condición indispensable niveles mínimos de estaturas física y edad. Sin perjuicio de ello también obliga a denunciar a los aspirantes al completar los formularios XRC-1, datos de nacionalidad, religión, actividad política y sindical; tanto propios como los de familiares consanguíneos en primer grado ascendente, descendente, en segundo grado colateral y por afinidad".
En otras palabras dijo el abogado Liurgo "obligan a los aspirantes a informar actividades de sus padres, abuelos y hermanos y también las de sus familiares políticos, como los cuñados".
Según Liurgo, para ingresar se les exige a las mujeres una altura mínima de 1,60 y una máxima de 1,90 metro. Los hombres deben medir entre 1,65 y 1,92. Así, por ejemplo, "un abogado puede ser un talento pero no podrá ingresar a la Prefectura porque mide menos de lo que se exige. Eso es discriminación", fundamentó a Clarín el abogado.
Las exigencias de la fuerza, según los denunciantes, afectan "de este modo seriamente la libertad laboral" y agravia "la dignidad que emana del accionar que parece recalar en un período anacrónico y emergente de una prepotencia propia de otras décadas y que no imaginamos existentes en este tiempo".
El prefecto Fernández desmintió que en la Prefectura haya abuso de autoridad y discriminación. Fernández explicó que los postulantes a ingresar deben llenar un cuadernillo en el que se detalla si se "está afiliado a un partido, a un club, a una mutual o a cualquier otra actividad social". Y agregó: "La ley marca que los integrantes de la fuerza no pueden participar directa o indirectamente en actividades políticas".
En cuanto a la religión, Fernández sostuvo que "se le pide la información para tener una información orientativa y contenerlo dentro de sus creencias". Según el prefecto, "en la fuerza existe total libertad religiosa, hay creyentes católicos, judíos, protestantes y evangélicos".