Todo sistema requiere de modificaciones periódicas y el régimen previsional no está exento de cambios. Para las AFJP las prioridades son volver a llevar el aporte personal del 7 al 11 por ciento y restringir los beneficios de las pensiones de invalidez y fallecimiento porque hoy son altos y hacen que el costo del seguro sea muy caro. Así, con un aporte bajo y un seguro caro, lo que el trabajador acumula en su cuenta es muy poco y eso afecta su futura jubilación".
De esta manera planteó Oscar Schmidt, titular de la Unión de AFJP y Presidente de Met AFJP, las prioridades del sistema privado de jubilaciones en el Seminario de Fondos de Pensión que Met Life organizó en esta ciudad. Schimdt también se refirió al tema de las inversiones de las AFJP en la economía real. "Si las AFJP no tuviesen fondos y hubiesen muchos proyectos podría tener sentido restringir las operaciones al mercado interno. Pero tenemos fondos 80.000 millones de pesos con aportes mensuales por 550 millones y los proyectos son escasos, a pesar de que estamos impulsando la salida al mercado de inversiones publicas o privadas que necesiten financiamiento de largo plazo, como en energía, caminos rurales y vivienda".
Con relación a los posibles cambios en el sistema, Schmidt señaló que "Chile está discutiendo una reforma sobre la base de un informe de una Comisión de expertos que marca que el sistema es bueno pero requiere de cambios. Lo mismo puede decirse del régimen argentino, que tiene ventajas sobre el chileno porque ya es mixto, ya que el Estado tiene una activa participación a través del sistema de Reparto y hay una AFJP estatal".
Para el titular de la UAFJP, las modificaciones a introducir serían estas:No postergar otra vez más la suba del aporte personal del 7 al 11% del sueldo. Con 7% el trabajador acumula poco en su cuenta porque descontando las comisiones y el seguro queda un 4,5% y entonces el afiliado se va a jubilar con poco. Para tener una jubilación razonable, a la cuenta del trabajador debería ingresar como mínimo el 8% y eso supone un aporte personal del 11%.
El costo del seguro es muy caro y eso obedece a que los beneficios de las pensiones de invalidez y fallecimiento son elevadas. No se justifica, por ejemplo, que una persona hombre o mujer que enviuda a los 25 años cobre una pensión de por vida. Debería estar limitada. Además, hoy el seguro tiene una alta volatilidad porque se liquida no cuando ocurre el siniestro sino cuando se aprueba el beneficio. Entonces las compañías de seguro no saben cuál es el precio del riesgo y eso crea incertidumbre en todo el sistema. Así, además de abaratar los beneficios de las pensiones, habría que rediscutir el sistema y aquí hay varias alternativas. En la UAFJP no hay una posición común, aunque no se descarta una especie de Mutual única que administre todo el riesgo.
El Estado debería avanzar en la cobertura de la gente que no tiene aportes, aportan poco o de sueldos bajos. Pero habría que cuidar el costo fiscal porque los beneficios que se otorgan son una deuda implícita del Estado que, con el alargamiento de la expectativa de vida, se extiende a 15, 20 o más años.Con respecto a otros cambios, como el de las llamadas opciones (asignación de indecisos o apertura de los afiliados a pasarse al Estado), Schmidt sostuvo que no forman parte de las prioridades, que deben concentrarse en los costos del sistema y en la ampliación de la cobertura provisional.
Cuando sería el momento para hacer estos cambios?, le preguntaron a Schmidt.
Posiblemente después de las elecciones de 2007.