ASOCIACION DEL PERSONAL DEL INSTITUTO NACIONAL DE TECNOLOGIA AGROPECUARIA

El Mundo del Trabajo

  • 31-05-2005

    El trabajo infantil en el sector rural

    Diferentes estudios relacionados con la situación rural han mostrado la significativa disminución de la población económicamente activa agraria. El significado del trabajo infantil en el medio rural podrá comprenderse con más facilidad si se aprecia que, junto con este retraimiento de la mano de obra rural, se ha producido un aumento porcentual de la fuerza laboral de los menores en el campo argentino.

    Una de las modalidades habituales de inserción de los niños en las actividades laborales es el trabajo junto a los padres, sobre todo en aquellas familias en que los adultos perciben un salario por un trabajo a destajo. Esta modalidad de trabajo con incorporación de niños es muy frecuente en ciertas actividades de la cosecha y en los primeros procesamientos de ciertos productos agrarios, en floricultores y horticultores.

     Incorporación temprana
    Los niños se incorporan a realizar actividades a una temprana edad, primero para cuestiones relacionadas con el mantenimiento del hogar, como el cuidado de los más pequeños del núcleo familiar. A los seis o siete años, los niños comienzan a colaborar en la cosecha del tomate y de la frutilla. A los once o doce años comienzan sus tareas aplicando agroquímicos con mochila.

     Agrotóxicos
    Es necesario considerar que entre los agroquímicos que los menores utilizan se encuentran algunos de gran toxicidad, tales como el heptacloro o el bromuro de metilo. A los trece o catorce años, ya trabajan regularmente en las quintas, aunque ya antes y durante los meses en que se agota lo producido por la explotación, el menor sale de su hogar para realizar changas en otras explotaciones.

     Consecuencias
    Ya se mencionó una de las consecuencias que el trabajo precoz tiene sobre los niños: los peligros para su salud ante el uso frecuente de sustancias peligrosas para ella y la escasa protección que los menores utilizan en aquellas tareas. Otras consecuencias se refieren a las deformaciones que sufren los menores al exponer su cuerpo en desarrollo a esfuerzos físicos prolongados y excesivos.

     Rendimiento escolar
    Las consecuencias también se sienten en el desempeño escolar. En estudios realizados, las familias declararon que realizaban esfuerzos para que sus hijos asistiesen regularmente a la escuela. Pero estos intereses se ven dificultados en épocas de cosecha. Las escuelas de la zona informaron que los niños generalmente se atrasan en la escuela, por lo que finalmente terminan desertando.

     Se debe hacer referencia a la ausencia de indicadores que midan la real magnitud de esta problemática. No es tan sólo un problema de los instrumentos de medición. Se trata de que: las peculiaridades que asume el trabajo de los niños en las tareas agrícolas, muchas veces adquieren características que hacen difícil su percepción. En particular, puede hablarse de la invisibilidad de estas tareas, por cuanto la prestación de servicios alejados de las ciudades, distantes de rutas o accesos, o en lugares impenetrables, imposibilita el conocimiento de la situación existente. Pero también se da una suerte de naturalización de sus formas, pues, para las familias rurales, por la tradición cultural, es algo natural que sus hijos menores ayuden en las tareas laborales de los adultos y, muchas veces, se considera que trabajando desde niño se aprenderá mejor el trabajo de sus padres, valorizándose como más favorable este tipo de formación que la que puedan recibir en la escuela.

     La mano de obra infantil es más barata
    Y no sólo por la exigencia de un menor salario, sino fundamentalmente porque al ser ilegal, solo puede darse en el sector informal y en consecuencia, sobre la remuneración no deben cargas sociales ni administrativas, ni seguros computables.

    Para la familia rural es natural que sus hijos trabajen. Muchas veces consideran que la pobreza y el trabajo manual es parte de su destino. Muchas veces consideran que trabajando desde niño se aprenderá mejor la tarea y más preparado se estará para ganarse el sustento.

    Las normas jurídicas son pensadas y desarrolladas para el ámbito urbano. De igual manera, los planes y programas sociales han apuntado a los sectores urbanos con el objeto de maximizar beneficios con el menor costo posible.

    El sector rural es uno de los caracterizados como invisibles, como aquellos a los que no puede llegar ninguno de los servicios de inspección. La relación no permanente en el ámbito rural constituye la circunstancia que más favorece el trabajo infantil. Es de difícil constatación ya que los períodos de duración de este tipo de relación laboral son muy cortos. Pueden ser de horas o días y, al igual que en el sector urbano, la precarización de las relaciones laborales se ha incrementado en forma constante.

    El trabajo de los niños se da en el marco familiar. Sólo excepcionalmente los menores de 14 años trabajan sin los padres. Gran mayoría de las actividades rurales que involucran familias cuyos niños y niñas trabajan son del tipo intensivo y estacional. Esto se traduce en contratos precarios, de escasa duración y con gran concentración de trabajadores. La remuneración es medida por el rendimiento. Esto implica que no existe una remuneración individual para el niño, sino que el fruto de su tarea es computada en el conjunto de su familia y pagada a quien la encabeza. La pobreza genera trabajo infantil que impide la educación y la calificación, siendo a su vez causa de nueva pobreza.

    El trabajo infantil en el sector rural de la Argentina- Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE)

     


     
      
        
     


     

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